Porque en algún punto coincidimos...

miércoles, 17 de noviembre de 2010

POEMAS 44 y 45 - CIELOS DE ENERO

POEMA 44

Horizontes...

Inútil
es el paso.

El aliento
aún vivo.

En tus ríos
el mar no se alcanza.


POEMA 45


Ahora,
cuando en la llanura
el cardo
es más azul que la tarde.

Y lo más tuyo
es el latido
que apagan los días.

Comprendes.

Valió perder.
Valió ser último.

Alfredo Rescia

lunes, 15 de noviembre de 2010

MIS HIJOS

TE DOY GRACIAS DIOS …
PORQUE EN DIVERSAS FECHAS DE DISTINTOS AÑOS,

MAS SIEMPRE EN PRIMAVERA,
PUSISTE EN MIS BRAZOS TRES TIBIOS PIMPOLLOS
DE CARNE ROSADA Y OJITOS TRAVIESOS.

EL TIEMPO, VERDUGO, CORRIÓ COMO EL VIENTO,
CUAJARON EN ROSAS Y HOY TIENEN RETOÑOS
QUE SON NUESTRO ESPEJO.


GRACIAS TAMBIÉN A TI…
COMPAÑERO SEGURO DE TODO MOMENTO
QUE JUNTO COMMIGO PODASTE RAMAJES

Y TRUNCASTE ESPINAS EVITANDO HERIDAS.

HOY TE MIRO, LOS VEO Y ME DIGO SOLA
SONRIENDO HACIA ADENTRO:
NADA HA SIDO EN VANO. ESTE TRONCO AÑOSO
QUE AMBOS CONSTITUÍMOS…
¡SIGUE FLORECIENDO ¡

CHOCHY

ARCANO

ESTA SOY YO

Una rara mezcla de razas disímiles;
credos y colores enlazados entre sí,
con genes altaneros y orgullo guerrero
de un abuelo vasco y una abuela india.
Por ellos soy:

Porfiada, constante, tesonera,
con cabello lacio y si usara vincha
nadie dudaría que esgrimo en mi puño
una lanza invisible y galopo el viento
sin apero alguno.
Por la otra rama, algo más refinada,
danzan panderetas de abuela gitana
al son de conzonetas del norte de Italia
Una piel morena y la boca amplia,
el paso presuroso de taconeo firme,
la adicción por la música con sones románticos
en risueña paleta de alegres colores
parecen ser mi firma.

Esa soy yo…
Similar a muchas pero igual a nadie;
mujer que ha vivido asumiendo orígenes.
Esa que cada día cruzas por la calle,
la misma que hoy ya sabe dónde se dirige.

Chochy Moroni 09/12/2008

INOPORTUNO VUELO

A Carmen

CUANDO CERRASTE TUS OJOS,
SE ILUMINO EL FIRMAMENTO,
LLORE POR LARGOS MOMENTOS
LA SOLEDAD QUE DEJASTE….
BUSQUE TANTO EN MI INTERIOR
COMO DENTRO DEL HOGAR
QUE COMPARTIMOS POR AÑOS,
Y SOLO ENCONTRÉ EL MOTIVO
A SEGUIR, LUCHANDO POR NUESTROS CHANGOS.


COMO ESCAPAR DE TUS OJOS…

SI SEGURO ME CONTEMPLAN
DE ALGÚN LUGAR INFINITO,
DÁNDOME FUERZA UN POQUITO
TE LO PEDÍ POR FAVOR…
NECESITE RETENERTE
MAS LOS DESIGNIOS DE DIOS
NO PUDIERON ENTENDERTE.

“EN INOPORTUNO VUELO”
SIN PODER YO DETENER,
TE ESPERABA EL CREADOR
ALLÁ… EN EL MAS ALLÁ
PARA CORTARTE LAS ALAS
Y NO PUDIERAS VOLVER,
SINO CON OJOS DEL ALMA
A SOSTENERME OTRA VEZ.
TÚ SONRISA Y FORTALEZA, TU PAUSA
PARA AYUDAR A NUESTRO HIJO MAYOR
“MÁXIMO”…POR EXCELENCIA
NUNCA LO VOY A OLVIDAR
¡¡ SIEMPRE SERÁS MI QUERENCIA ¡!

CUANDO LLEGUEN LAS MAÑANAS
YA CASI POR DESPERTAR…
SENTIREMOS TU VISITA,
NOS VIENES A SALUDAR,
SERÁS LA GRAN ENERGÍA
QUE NOS QUIERE ACOMPAÑAR
A QUE TENGAMOS BUEN DÍA
¿LO PODEMOS ESPERAR?

NOS PRECEDISTE EN LA TIERRA
COMO LA AURORA BOREAL
SEGUIREMOS CONTEMPLANDO
MANTO ESTRELLADO EN EL CIELO
TAMBIÉN LA LUNA … EL SOL
HASTA EL ENCUENTRO FINAL,
JUNTOS EN LA ETERNIDAD.


LA GLICINA (Aroma de recuerdos)

A menudo me sucede que llega desde mis recuerdos una fragancia, no sabría definirla ni compararla porque hace muchos años he perdido su contacto.
Muy nítida tengo su presencia, allá en la casa de mis abuelos maternos.
Mi padres habían levantado la suya justo frente a la de mi "nona"Erminia y "nono" Enrique; nos separaba una amplia calle, por ése entonces de tierra.
Allí fuimos a vivir teniendo yo cuatro o cinco años, eran pocas las edificaciones de mi cuadra, muchos terrenos baldíos y a unos metros, una muy añosa dividida en dos departamentos.
Mis horas transcurrían entre el colegio, clases de dibujo (que no me gustaban y era malísima para dibujar, pero a mamá si, igual no duró mucho, al tiempo le dije adiós a los lápices de colores y los cuadernos Miguel Angel); tareas escolares, juegos de niñas y cruzar a cada rato a visitar a la abu.
Una época del año llenaba mi espíritu de gozo, el tiempo en que florecían sus glicinas. Aún las veo colgar pendulando.
Al entrar por un pasillo ancho, a poca distancia, el abuelo Enrique había dispuesto una glorieta armada con hierros y alambres, al pie de la misma, plantó la glicina, con los años el tronco se hizo adulto, rugoso, las ramas se poblaron de verde follaje y al llegar la primavera, sus flores pintaban un paisaje de colores entremezclados de rosas y celestes. El perfume que se podía percibir desde la vereda, invitaba a entrar, era la mejor y más cálida bienvenida; el espíritu se exaltaba y la tentación me llevaba a acariciar esos racimos suaves y colgantes, que me producían una atracción especial.
La enramada, como decía abuela, protegía la puerta del garage donde el "nono" guardaba su pick- up para ir al campo y el Chevrolet 400 que era su auto de paseo. Debajo de ella nos sentábamos, mientras las tías tomaban mates con su madre y nosotros, los primos jugábamos. Ese techo de flores, también festejó muchas Navidades, Años Nuevos y Reyes al compás de alguna acordeón familiar o canzonetas de los vecinos y amigos que llegaban a festejar con nuesta familia. Era el recuerdo de la amada Italia dejada hacía tiempo, y que la nostalgia de sus sones, homenajeaban a ésa tierra que ya no volverían a ver.
Hasta ése momento, ninguna flor acaparaba tanto mi atención como la glicina, a pesar que en la casa de abuela abundaban. Era admirable la calidad y variedad de plantas de flores que cultivaba.
Las había de todas especies, tamaños y colores; de suelo, macetas y trepadoras. Ella las amaba, sabía en cada estación que especie debía sembrar o plantar; les prodigaba atención casi, como a hijos, y ellas le repondían regalándole sus colores durante todo el año.
Pero, volviendo a la glicina, después de mucho tiempo, en mis épocas de adolescente, un día me fue arrebatada; si como les digo, había que modernizar el espacio, colocar un nuevo portón en el garage, otro más a la entrada del pasillo, cerrarlo para más privacidad; abuelo había partido, ya no pasearía en su Chevrolet 400, la casa comenzó a tomar otra apariencia, más remozada; pero faltaba el color y la fragancia de esa amiga callada que acompañó y perfumó mi niñez.
El diccionario la define como planta trepadora, originaria de Oriente, atractiva por su floración y perfume, resistente al frío y muy vistosa; para mi, glicina es color y olor a familia, ésa que compartimos cuando niños y que el tiempo llevó hacia otros rumbos, dejándome en el alma el recuerdo inolvidable de su aroma y su presencia.

A mis abuelos Erminia y Enrique

Myrian

martes, 9 de noviembre de 2010

EN EL CAMINO APRENDÍ

En el camino aprendí, que llegar alto no es crecer,
que mirar no siempre es ver, ni que escuchar es oír.
ni lamentarse es sentir, ni acostumbrarse es querer...

En el camino aprendí, que andar solo no es soledad
que cobardía no es paz, ni ser feliz sonreír.
Y que peor que mentir, es silenciar la verdad.

En el camino aprendí, que puede un sueño de amor
abrirse como una flor, y como esa flor morir,
pero en su breve existir, ser todo aroma y color.

En el camino aprendí que la humildad no es sumisión
la humildad es ese Don que se suele confundir:

NO ES LO MISMO SER SERVIL,
QUE SER UN BUEN SERVIDOR.

Cuando vayan mal las cosas, como a veces suelen ir,
cuando ofrezca tu camino sólo cuestas que subir,
cuando tengas poco haber pero mucho que pagar,
y precises sonreír,... aún teniendo que llorar.

Cuando el dolor te agobie y no puedas ya sufrir...
Descansar acaso debes, pero nunca desistir.

CUANDO TODO ESTÉ PEOR...
MÁS DEBEMOS INSISTIR.

Anónimo

POEMAS 43 - CIELOS DE ENERO

Quieren arrancarte
esta manía de amar el sol.

De gritar
por una luz más grande.

Han dicho:

Todo es callejón.

Entierren
las viejas canciones.

Que la vida
solamente duela.

Pero...
y el corazón.

Quién
apaga sus diademas.

Alfredo Rescia

RECUERDOS DE INFANCIA (De paso por Sauce Punco)

A la orilla de un arroyo,
lloramos al Roble amado,
desparramadas en lo cerros
sus cenizas han quedado.
De paso por "Sauce Punco"
me he llenado de energía
que hoy la transmito a ustedes
con nostalgia y fantasía.
Compartimos la niñez
trepando bajas quebradas,
hasta quedarnos rendidos
con nuestros ojos cerrados
entre matices de verdes
nos encontraba la noche
buscando constelaciones.

Serpenteando la bajada
llegaría uno primero
que se cobraría el premio,
bolsitas de piquillín,
silvestres verbenas rojas,
juntadas con mucho amor
regalo para mamá, que
en nuestra casa esperaba
el regreso de sus hijos,
con aire puro en sus almas.

Coincidía el regreso, con
la oración de la tarde,
las campanas de la iglesia
repiqueteaban tres veces
recordando a los cristianos
que el Angel Gabriel llegaba
saludando a María,
lo dice la Profecía.
Y en u silencio profundo de rodillas, muy unidos
como gallina y polluelos,
los ojos mirando al cielo
rezábamos a "María".

Quizás aquí se escondía
la fuerza que crecería
en nuestra fraternidad.
La protección desde el cielo,
nunca faltó en nuestro hogar,
buenos cristianos los padres!
qué mal ejemplo darán?
Las falla humanas de otros
no nos deben afectar,
porque la "FE" es otra cosa.
Oración y buenas obras
nunca tienen que faltar
para poder merecer
aquel abrazo final.

Mercedes Robles
Marzo 2010

CONTANDOLE A MIS HIJOS COMO LLEGARON AL MUNDO

Era de noche, casi era de día
era como un sueño, yo lo presentía,
sus manos estaban sedientas de río,
mi vientre dispuse cual tierra fecunda.
Preparé los surcos para las semillas
que llevé escondidas en las nueve lunas
germinando espigas durante años.
Amarillo otoño, brillo en nuestros ojos
Mayo y Abril!, siempre celebrando
la cosecha tierna que dimos sin pausa y vimos crecer.

Pasaron diez años, ya en los ochenta,
la madre prepara su vientre otra vez,
acoge semillas, abona la tierra
conserva los ojos que los vio nacer.
Uno en invierno, otro en primavera
los cuatro se unieron para florecer.
De acuerdo a la etapa de sus cortos años
Qué dicha! Cuatro hijos! pudimos tener.

Tu me acompañaste en sus nacimientos
yo te doy las gracias por ser su papá,
se que orgullosos los cuatro nos llevan
en sus corazones, ejemplos sin par.
No los defraudemos en este "el ocaso",
vivamos en paz, con nuestros defectos,
también las virtudes, "la vida es así".
Si en una balanza yo peso alegrías, seguro
me has dado de más, los hijos, los nietos
son mi testamento, ¿qué poco que dejo?
Mi sabiduría!.. para que algo más?

Mercedes Robles Octubre 2006 - Día de la Madre

POEMAS 41 y 42 - CIELOS DE ENERO

POEMA 41

Ya no sabrás olvidar:

el mucho cielo
de las llanuras,

ni la casa
donde quedaron los veranos.

Oh,
ninguna codicia
merecía el diluvio.


POEMA 42

Sabes
que mueres mañana.

¿Alguien
ha venido a salvarnos?

Alfredo Rescia

HOJAS SECAS - Norma Pécora

AL POETA VIRTUAL

Acaudalo de tus rimas la dignidad de ser poeta,
la locura que enajena el sueño de alcanzarte como tal.
Mi boca besa tus versos sublimes,
abre mis alas y te alcanza entre ellos...

Abrazo de tus manos, la hermosura.
De tu boca, el verso que guarda fresco en el revés del labio;
de tu beso, el aroma
y el gusto tibio en mi paladar de azúcar;
de tu lengua, la suavidad en mi bocado sediento...

Busco tu voz azul entre mis sueños,
generadora de palabras quietas,
motivadora de ilusiones,
que elevan hasta los picos más altos de mis montañas.

Te veo, en la distancia, enhebrar caracolas a la orilla tu mar,
venir a mi vereda de juncos,
perfumar mi ventana de fresias...
Y alimentar mis sueños
paseando tus tibias manos por la médula de mi alma...

Y abrazo, apresurada, la caricia de tus manos solidarias,
que empuñadas de conciencia, demandan por justicia...
Sentado en la banca de tu ventana,
revolucionando tus palabras, frente al mundo, siempre...

Poeta virtual, príncipe urbano,
humanizador de ciencias aplicadas...
Te veo, cabizbajo con tu ipod en la mano,
música, poesía o libro declamado,
corazón solitario-cosmopolita, virtual-humano...
Generando letras a volar...
Letras que espero como ninguna, del otro lado de la mar...

Poeta virtual,
sabio sembrador de palabras en los amaneceres de mis días.
Abrazo de tu boca, la imagen que tus labios figuran en los míos.
Porque tu verso, en la distancia, me procura
y tu poesía busca la mía,
tal como mi boca, en verso, te quiere besar.

Sandra Gutiérrez Alvez

http://unionhispanoamericana.ning.com

LAS PREGUNTAS DEL SUEÑO

En el sueño, la má chupa la bombilla del mate y me dice: -Sin música no hay poesía. Y el pá, que tiene la cara del mate, guiña el ojo y agrega: -El trabajo con la imagen es fundamental. Los miro y les digo, mientras como una pepa de chocolate -intensa, dulce-: -Nunca les hice caso, ¿no pretenderán que lo haga ahora, no?. Y entonces, se miran y se ríen, cómplices, satisfechos. Basta esa sonrisa para que se me caiga "toda la estantería ideológica". ¿Y si en el fondo es lo que siempre esperaron de mí? ¿Que "no les haga caso"? ¿Si esto es así? ¿Entonces?

Niño C

POEMAS 39 y 40 - CIELOS DE ENERO

POEMA 39

Buscas una tierra
donde nunca se ponga el día.

Más,
la vida
es este sol
nacido para el ocaso.

POEMA 40

Tiempo de heladas.

A estas tierras
de rastrojo
se parece el alma.

Ya no se regresa
a los trigales lejanos.

La poca luz
la de la memoria.

Alfredo Rescia

POEMAS 37 y 38 - CIELOS DE ENERO

POEMA 37

La marcha de los días,
los cielos sucesivos...

Ha llegado la hora.

Y aún hay sol.


POEMA 38

Caminé
lejos del verano.

Busqué
en los secos pozos
del día.

Dónde
el nudo de otros soles,

Ah,
pudo el cielo
escapar de las manos.

Alfredo Rescia

lunes, 1 de noviembre de 2010

COMO DECIR DE PRONTO

Cómo decir de pronto:
tómame entre las manos,
no me dejes caer. Te necesito:
Acepta este milagro.
Tenemos que aprender a no asombrarnos
de habernos encontrado,
de que la vida pueda estar de pronto
en el silencio o la mirada.
Tenemos que aprender a ser felices,
a no extrañarnos
de tener algo nuestro.
Tenemos que aprender a no temernos
y a no asustarnos
y a estar seguros.
Y a no causarnos daño.

Julia Prilutzky Farny

EL EXTRAÑO QUE VIVE CON NOSOTROS

Unos cuantos años después que yo naciera, mi padre conoció a un extraño, recién llegado a nuestra pequeña población. Desde el principio, mi padre quedó fascinado con este encantador personaje, y enseguida lo invitó a que viviera con nuestra familia.
El extraño aceptó y desde entonces ha estado con nosotros.... Mientras yo crecía, nunca pregunté su lugar en mi familia; en mi mente joven ya tenía un lugar muy especial. Mis padres eran instructores complementarios: Mi mamá me enseñó lo que era bueno y lo que era malo y mi papá me enseñó a obedecer.
Pero el extraño era nuestro narrador. Nos mantenía hechizados por horas con aventuras, misterios y comedias. El siempre tenía respuestas para cualquier cosa que quisiéramos saber de política, historia o ciencia.
¡Conocía todo lo del pasado, del presente y hasta podía predecir el futuro! Llevó a mi familia al primer partido de fútbol. Me hacia reír, y me hacía llorar. El extraño nunca paraba de hablar, pero a mi padre no le importaba.
A veces, mi mamá se levantaba temprano y callada, mientras que el resto de nosotros estábamos pendientes para escuchar lo que tenía que decir, pero Ella se iba a la cocina para tener paz y tranquilidad. (Ahora me pregunto si ella habría orado alguna vez, para que el extraño se fuera.)
Mi padre dirigió nuestro hogar con ciertas convicciones morales, pero el extraño nunca se sentía obligado para honrarlas. Las blasfemias, las malas palabras, por ejemplo, no se permitían en nuestra casa... Ni de nosotros, ni de nuestros amigos o de cualquier visitante.
Sin embargo, nuestro visitante de largo plazo, lograba pronunciar la palabra esa, "HP", y otras que quemaban mis oídos e hicieron que papá se retorciera y mi madre se ruborizara. Mi papá nunca nos dio permiso para tomar alcohol.
Pero el extraño nos animó a intentarlo y a hacerlo regularmente. Hizo que los cigarrillos parecieran frescos e inofensivos, y que los cigarros y las pipas se vieran distinguidas. Hablaba libremente (demasiado) sobre sexo.
Sus comentarios eran a veces evidentes, otras sugestivos, y generalmente vergonzosos. Ahora sé que mis conceptos sobre relaciones fueron influenciados fuertemente durante mi adolescencia por el extraño. Repetidas veces lo reprendieron y raramente hizo caso a los valores de mis padres y NUNCA le pidieron que se fuera.
Han pasado más de cincuenta años desde que el extraño se mudó con nuestra familia. Desde entonces ha cambiado mucho; ya no es tan fascinante como era al principio.
No obstante, si hoy usted pudiera entrar en la guarida de mis padres, todavía lo encontraría sentado en su esquina, esperando a alguien para que escuchara sus charlas y para verlo dibujar sus cuadros.... ¿Su nombre?
Nosotros lo llamamos t e l e v i s o r...
Nota: Se requiere que este artículo sea leído en cada hogar. ¡Ahora tiene una esposa que se llama Computadora y un hijo que se llama Celular!

Enviado por Susana, gracias Su!!

EL VALOR DE LO PERMANENTE

Hoy quiero hacerlas pensar sobre el valor de la experiencia y de lo vivido, en un mundo que nosotros hemos permitido que sea desechable y sin posibilidad de permanencia en casi nada.
Antes, cuando alguien entraba a trabajar en una empresa, se esperaba que jubilara ahí mismo; hoy se valora el cambio y lo transitorio en el mundo empresarial, como signo de liderazgo y motivación.
Antes las personas se casaban para poder, entre otras cosas, probar que estaban maduras y centradas en la vida; hoy por la misma razón no se casan y quieren ser independientes, por lo tanto, algo pasa con los compromisos permanentes y aprender a vivir el valor de la experiencia.
No sé si era mejor antes que hoy; simplemente creo que es distinto. Y sin valor de juicio me pregunto por qué nos costará tanto tener relaciones permanentes. Le perdimos el miedo a romper con el otro, nos da menos miedo tomar decisiones, estamos siendo más felices así que antes? La verdad no lo sé, pero creo que nada se compara a tener la posibilidad de una relación permanente; crecer con otro es claramente un privilegio.
En todos los ámbitos, cuando uno tiene experiencia permanente con alguien, sale enriquecido, cuando los dos colocan de su parte para que así sea. En la sexualidad, por ejemplo, está claro para todos que uno se hace buen amante con el tiempo, y en la medida que uno conoce al que tiene al lado y hay un compromiso afectivo, parece ser que se potencia el crecimiento mutuo en esa área.
Los años no pasan en vano, y la sola experimentación sin sentido emocional parece no conducir a la felicidad plena en el mundo de los afectos, aún cuando muchos defiendan que en el momento lo pasan fantástico por la adrenalina que produce.
Si valoráramos más a los viejos, con toda la experiencia que ellos tienen para contar, seguramente tendríamos otra postura frente a la vida, y quizás podríamos entender que “toda escoba nueva barre bien”, pero que nada va a poder reemplazar nunca el poder perdonar, amar incondicionalmente, el pedir perdón, entre otros aprendizajes que sólo producen las relaciones permanentes.
Cuidemos los afectos y preguntémonos esta semana qué nos pasa frente a lo desechable, frente a qué cosas lo somos y frente a que todavía seguimos valorando el paso de los años y la posibilidad de tener afectos permanentes.
Si bien no todas las primeras veces son lo que nos dijeron, no todos los vínculos permanentes pasan a ser aburridos y sin gracia. Creo que, como siempre, estamos los chilenos mostrando lo malo de nuestros vínculos afectivos; nos falta aprender que debiéramos ser más agradecidos frente a la maravillosa capacidad de amar en forma permanente.

PilarSordo.cl

AMOR MENDIGO - Norma Pécora